miércoles 18 de noviembre de 2009

LA NOCHE, LA PLAZA Y LA HIDROELÉCTRICA.

No he podido dejar de agradecer los momentos maravillosos que he pasado este último fin de semana, merecedores de ser plasmados, cada uno de ellos…Más allá de los avatares del destino, y de los lucros con fines, o fines sin lucro que uno quiera alcanzar… El viernes he tenido una cena inolvidable, en la que no he parado de reír y brindar por brindar. Espantando la preocupación y la crisis que nos asedia; para variar, ulteriormente, y a causa de las circunstancias, los que me conocen y algunos, que de cuando en cuando me leen, saben lo intensa que puedo ser en medio de una situación (cena o reunión), son éstas, las que me han rondado los últimos meses, sin tener tiempo para brindar por brindar y reír con convenio previo.

Así son, como estas mini vacaciones, de estas que suelo hacer cuando mi mente y cuerpo lo exigen a aullidos, nos ha salido a pedir de boca. Han sido días felices, donde ha aparecido la posibilidad de un lejano olvido, de un sonido de lluvia al caer, de tiempos lejanos y tiempos zozobrados, de sonrisas gatunas a medianas madrugadas, de imprudencias adolescentes al abordar los treinta…Aún así, no he dejado de sonreír por la noche y la milagrosa oportunidad, por una sonrisa inesperada, y unas hormigas que no rondaban tras muchos fríos inviernos. Priscilla, mi compañera innumerable, me ha secundado en cada aventura tras la noche que se rendía descarada. Brindado con tinto y blanco, así de diferente nos hemos embarcado en un viaje que creíamos para las dos, con la maravilla de una noche y el amanecer bajo una montaña…




Con sus anhelos algo distorsionados de la actualidad y unas pisadas que me transportan al lejano olvido, ¿Acaso un perfume que me hizo divagar? Y la madrugada que espera convertirse en una mañana, tan apacible, tan fatigada de ver y de soñar, tomando la pose de enferma de hospital…Y aún con ello, ¿Habría valido la pena, tras los años y los ocasos y domingos descafeinados, tomar las palabras de un lejano olvido y materializar los deseos nocturnos? De ti y de mi, encontrar las huellas de antaño, buscar de rodillas las pisadas que las madrugadas apacibles borran cínica y alegremente, como quien no quiere, como quien no entiende. Enferma y haciendo a la espera de mejores momentos, para su narrar, para su beneplácito matinal…Ahora, que soy tan extrañamente feliz, no creo que cantes para mí, ni yo para ti, ¿Y acaso me atrevería a perturbar la paz del universo? ¿A violar leyes universales? De puro capricho del destino y de la estación del bus, que nunca parten a las 3 de la tarde..Acaso, es mejor silenciar y decir a destiempo, tras una década de olvido, tras ocasos sin ti, y sin ti y sin ti…Es realmente imposible decir lo que exactamente quiero decir…

Ha sido tan revelador, esperarte sin esperar, y de pronto contemplar lo triste que puede ser un ocaso sin ti, saborear la mixtura de sensaciones que hoy me recorren cuesta abajo, sin siquiera prevenir el tumulto de momentos que se convertiran en recuerdos de lunes, martes y miercoles...



Y como para terminar de convencerme, como para embarcarme nuevamente a una crónica de muerte anunciada, he devuelto la sonrisa inesperada y eso de a las tantas de la madrugada, cuando me he rendido al encanto de una nueva e inquieta mirada y habré vivido nuevamente para descubrir que los días van pasando y cambiando de color...


Ni a Priscilla ni a mí nos gustan las fotos. Menos aún, cuando no estamos preparadas para una…

A la princesa egipcia de hojarasca y palmas...A mi pieza restante, porqué tras lunas mojadas, ya te conocí.

...De vez en cuando camino al revés, es mi modo de recordar.

jueves 16 de julio de 2009

LA TORMENTA EN LOS TIEMPOS DE CALMA.

Llevándome la vida en intentar retener un sueño y tornarlo material, vengo en invierno, este invierno, atestado de niebla, de humedad, de noches; y tan escaso de sentimientos…

Decidida a sortear el último cigarrillo de la caja y desempolvar el estuche de emociones, que sin vacilar, han andado atadas de pies y manos, también. Justo, hoy, que la tarde empieza a perder su sentido, y las palmas de mis manos se hayan vacías, con filigranas agudos; me he encontrado perdida en medio de la nada, la nada rodeando mis contornos, atestando mis pulmones, aquella nada que tanto temí, y hoy me hace sigilosa compañía. Recluida en un día que nunca se convierte noche y se arrincona en la habitación más oscura, a la espera de una luna, a la espera de una canción y los cuentos de calor y arpegios del mar, que calman, y no despiertan violentamente a las tantas de la madrugada en aras de una imagen difusa, pero clara en la mente, y no se vuelve más nítida, pero igual clara, como si a fuerza pretendiera gritar lo que hoy ya no puedo entender, siendo mi confusión aún más evidente, con un haz de palabras bajo la manga que no consigo reproducir, rogando me puedas enterrar como si nunca hubiera existido, como parte del error que no pudiste resolver. Porque fue ayer, cuando allí, donde nadie puede irrumpir, en mis sueños, aquellos días que rondaban, libremente, fueron velados, sin mucho aspaviento, con música, con pocas lagrimas, de noche, como yo quisiera serlo algún día y aún, dudas, que a pesar de ello, yo permanezco a tu lado, contemplando las noches frente al espejo, refugiada en su tiempo que no transcurre, que no divide, que no cambia...Quizá, si buscas en el cajón de la derecha, aún encuentres un remedo de una matutina sonrisa, quizá también, una razón más para velarme. Y yo aún hoy, a la antítesis de un día que espera convertirse en noche, al fin pueda, dejar escapar mis sueños, y colmarme de sentimientos, de las cortinas y del vino blanco, de los días frente a una playa, de la canción que no acaba, de unas lagrimas, hoy, necesarias…quizá, aún pueda reflejarme en tu mirada; tal vez aún logre reconocerla…

Psta. No quepa duda que si suena la flauta estando ésta en su estuche y sin que nadie la toque cerca…creeré en los milagros y haré una fiesta especial a mis neuronas.

domingo 3 de mayo de 2009

EL PASO DE ABRIL...

Medio desmemoriada, medio en Babia, medio insolente; y risueña y media me he encontrado hoy. Anoche; ha llegado la verdad y me ha dejado sucia, vacía, sin cigarrillos, como un restaurante de sillas boca arriba y a punto de cerrar, como diría Luís Garcia Montero. Sin embargo, hoy me he olvidado del incomodo huésped nocturno…Aquí, de vuelta en el rodeo me encuentro, sorteando emociones emocionantes, lindas, no sentidas o quizá sí, aunque yo diría que no, lindas todas y si a la desmemoriada le doy un puntapié, repaso que se parecen tanto a las de los dieciséis… Abril, el mes más cruel para Manongo Sterne, para Eliot; no deja de ser un mes de mil sabores y fragancias, a pesar de los climas adversos, abril de 2009 el platillo de los cinco sabores…Una imagen tanto confusa, tanto inerte, y tan delineada en la mente desmemoriada, un invento de jueves por la noche; un frenesí de viernes madrugadeño, la primera sonrisa de viernes por la mañana. Como hoy, como sé, como nunca había sabido antes, desde hoy, desde este instante. Justo hoy, cuando decides convertirte en la sombra del atardecer, cuando te transformas en el frío airoso de las seis de la mañana, cuando vuelves a llamar después del veinteavo paso de las golondrinas y las luciérnagas…Pues eso, y mucho menos, no importa.

lunes 16 de marzo de 2009

EXORDIO DE UN OLVIDO.

Odio el verano, aunque reste poco para su fin. Me encanta su luz, que la ropa pase del gris del invierno a los colores alegres, que los días se dilaten y se irrumpan en horas que eran antes dominio de la noche, que los días figuren cargados de más energía, los fines de semana tendida en la arena de una, siempre, inhóspita y alegre playa, y las cenas hasta altas horas de la noche con la suave brisa huacachinera, de domingos descafeinados. En fin, me gusta mucho, pero lo odio. Así soy yo, una mujer de paradojas. Y lo odio porque parece que le encanta enrollarse en mi garganta y en mi nariz, floreciendo sin compasión dentro de mi cabeza. Llevo unos días colmados de sensaciones, bogando por aguas insolentes y senderos no esperados. Un verdadero placer para los sentidos. Irónico el verano, nunca deja de cargarse la tarea…Hay que reconocerlo, hoy, se te extraña.

Pastillas de amnesia para los jueves…

jueves 22 de enero de 2009

MINI VACACIONES 1

El 2009 me ha pillado de sorpresa, no me he percatado de ello hasta ver el día D en el calendario de espárragos que cuelga, desentonando, en la oficina. Vaya! Que ya estamos en el 2009; muchos de nuestros antepasados -no tan lejanos- se cargarían una decepción si vieran que en este año seguimos conduciendo autos y no naves voladoras, no nos teletransportamos y seguimos, básicamente, siendo los mismos de hace siglos, a pesar de los progresos, claro.
En definitiva, y dando cuenta a los hechos, he empezado el año estupendamente. A pesar y muy a mi pesar de la crisis mundial; del abatido precio del espárrago en el mercado mundial, y de los demás productos que exportamos a éste; del estrés cotidiano y de la negativa rotunda de mi jefe en adelantarme vacaciones, precisamente, estos meses de verano y bajos de producción…Pese a todo ello, la fortuna me ha hecho rica. Sí, es cierto que no me ha tocado la lotería, pero estoy tan encantada, a pesar, que el lunes volveré a la rutina diaria para ganarme el pan de cada día…Muchas veces pienso que no me merezco tanta suerte... pero... tampoco voy a ir al Banco de Suertes a rechazar lo que me dan, así que lo agradezco, lo disfruto e intento corresponder en lo que puedo. Ojalá no me cierren el crédito este año, no me falten donaciones y pagos periódicos, y siga engruesando mis Suerte-Ahorros…Y entre la suerte No suerte, y de ello escribo otro día; no he podido completar mi balance del año, ya que me ha resultado de lo más extraño…un año paradójico y convulso, del que borraría dos pares de fechas sin titubearlo, y del que no olvidaré nunca otras fechas increíbles...Me gustaría borrar el daño que he podido hacer, y tener la oportunidad de mejorar lo hecho. Pero bueno, el calendario nos vuelve a regalar días para intentarlo. Así lo haré. Así lo haré? Así lo haré!
En mi inconcluso balance del año incluyo las cosas que he aprendido estos 12 meses:
-Que no lo puedes tener todo.
-Que lo importante, una vez más, no es el qué, sino con quién.
-Que no hay que saltarse etapas, hay que disfrutar de todas y cada una de ellas.
-Que el tiempo marca las pautas, por mucho que nos esforcemos en avanzar o retrasar el segundero.
-Que nadie tiene comprado su destino. O, al contrario, está echada la suerte aunque no sepamos cuál es.
-Que la felicidad está por ahí regada por cualquier rincón, lista para ser cogida y llevada al rostro en una sonrisa.
Aunque algunas de estas enseñanzas son añejas e hilvanes de años pasados, siempre es bueno recordarlas. Y no he podido pedirle más a la vida, porque he aquí con el panorama espectacular frente a mí. Con el alma en paz, y con la encomienda de trabajar en un año nuevo y mejor. Estoy lista para volver al rodeo… Ahora, a pocos minutos de irme en busca de la noche que me lleve a un nuevo lunes…me invade cierta somnolencia, esperada, y en la carretera, de regreso a casa, las luces empiezan a brillar paulatinamente al rodar de las llantas…Y el silencio, la noche, las estrellas, las luces brillantes, las llantas, la línea blanca, toda una invitación de seducción…
Y finalmente entre somnolencia, nos sobran los motivos, Jimena o Gimena, Yoko y Lennon, los jueves, and i love her y abruptas llamadas de atención, mi compañera de la vida ha descubierto un paisajillo hermoso al lado de la carretera, además de muy oportuno, porque no me había percatado que moría de hambre…El viernes, cuando llegamos, a estas, nuestras inesperadas mini vacaciones espirituales, descubrimos un nuevo bar y un nuevo vino; una cena en la que no paré de reírme, pasarlo bien y brindar para conjurar y espantar la crisis que nos rodea, hasta el domingo de tarde increíble, nos la hemos pasado brindando, con vino nuevo, agua mineral sin gas y coca cola zero (según ella, N O E N G O R D A B L E)…Nos hemos detenido, en lugarcillo de lo màs encantador y ahora en medio de unas velas de lo mas charcherosas, como diría mi abuela, brindamos con cafè caliente, en pleno verano!...lugares de la carretera.